Los socialistas, incluidos altos cargos de un Gobierno que dejó cinco millones de parados, sostienen que hay que lanzarse a la calle a protestar contra el gobierno actual ¡por el paro! La contradicción, subrayada por los medios independientes, es solo una muestra de la hipocresía extendida entre quienes, no faltos de modestia, se autodenominan progresistas. Así, Alfred l’Écoutant se manifestó preocupado por los “tics autoritarios” de la derecha, algo que los líderes izquierdistas suelen repetir mientras procuran ocultar la viga que les afea los ojos. Esta farsa se multiplica cuando la izquierda pierde el poder. Ahí sí que la cosa realmente se agrava, y el progresismo pone en marcha su reconocida destreza a la hora de machacar con falsedades para conseguir que sean creídas. El mensaje es constante y en la misma dirección: la infinita perversión del otro, un empeño que, como siempre, tiene una faceta ridícula, pero otra faceta siniestra, si recordamos que la demonización siempre es el primer paso antes de subyugar vidas y libertades. Un reciente y asombroso reproche es el que asegura que la derecha desprecia al pueblo, como si no lo despreciara tanto o más una izquierda que sistemáticamente propugna y propicia que el pueblo no pueda elegir libremente en su vida y con sus bienes. Cuando la izquierda perora escandalizada sobre caver...
Doctor en Ciencias Económicas, catedrático de Historia del Pensamiento Económico, ha publicado libros, ensayos, y numerosos artículos en prensa
A pesar del Gobierno
Por Carlos Rodríguez Braun-
15 May 2012
Hipocresías varias
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12 May 2012
Derramas y seguridad
Las reformas financieras son presentadas igual que las subidas de impuestos, a saber, las autoridades siempre juran y perjuran que será la última vez. Así sucedió ayer, nuevamente. El Gobierno, cuyo presidente, no se olvide, es partidario de la “Tasa Tobin”, presentó un nuevo plan que eleva el coste sobre la banca. Se le pedirá, dijo el ministro de Economía, “una derrama especial” en forma de adelanto de sus aportaciones al Fondo de Garantía de Depósito, que, tras la venta de Unnim, estaba en las últimas. Esto servirá para dotarlo de recursos y financiar nuevas operaciones. Al tiempo, se endurecen las provisiones de los créditos inmobiliarios supuestamente sanos. Habrá varios “banquitos malos” con la basura inmobiliaria bancaria. Se da por descontado que habrá que inyectar dinero público, pero el ministro aseguró que no son ayudas y que todo esto “no cuesta un euro a los contribuyentes españoles”. Puede ser, pero no es seguro. Puede que hasta resulte a la postre rentable, porque el FROB dará dinero en forma de bonos convertibles al jugoso interés del 10 %, pero no es seguro. Puede que el FGD se recupere y no se encuentre ante nuevos rescates ayuno de fondos, pero no es seguro. Todos los políticos apoyan la reforma, incluyendo al PSOE, que hizo lo mismo, argumentando que todo iba a salir bie...
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10 May 2012
De digos y Diegos
De los políticos cabe esperar bochornos más o menos costosos. Impar es, sin duda, la caradura de los socialistas: Alfred l’Écoutant, que ahora se ha vuelto responsable con Bankia, rechazó solemnemente hace pocos días que se ayude a la banca mientras se acometen recortes sociales, es decir, exactamente lo mismo que hizo Smiley cuando él era vicepresidente del Gobierno –el famoso Smiley que, según dicen, escribe ahora libros de economía y que juró que nadie en el planeta tenía una banca tan estupenda como la nuestra. Otro tanto cabe decir de Barbie, que juró que jamás se destinaría dinero público a los rescates bancarios. Entonces, ¿la desesperación es la única salida lógica? No, quedan otras dos: la crítica y la esperanza. La crítica podría asentarse sobre la base de reconocer que no hay realmente problemas de mercado en la banca sino problemas de intervención, a menudo justificados con el argumento de que la solución es solo esa intervención. A ver, si lo fuera, y si Bankia necesita tantos miles de millones ¿cómo es que el Banco de España no se dio cuenta hasta hoy? No es la primera vez que el sistema antiliberal montado en torno a la moneda y las finanzas tiene resultados ridículamente contrarios a su propia razón de ser. Hablando de risas, es gracioso que se ase...
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08 May 2012
Laura Alonso
Me entero gracias a la crónica de Ángel Sastre, el corresponsal de LA RAZÓN en mi Buenos Aires querido, de la existencia de Laura Alonso, diputada del PRO, el partido del alcalde porteño, Mauricio Macri, uno de los pocos que se ha manifestado en contra de la expropiación de YPF; su mérito queda acrecentado si contrastamos su actitud con el espectáculo que brindó la política argentina hace pocos días, dentro y fuera del Congreso. En ese grupo selecto sobresalió la señora Alonso, que no solo votó en contra de la confiscación sino que además defendió su posición con valentía en medio de insultos lanzados desde el hemiciclo y también desde las tribunas donde se enseñorean aún más la demagogia y el populismo. Doña Laura Alonso no se inmutó, lanzó una acusación tras otra en contra de “los que se dicen patriotas y nunca apercibieron a las empresas y las sancionaron en el momento que correspondía”, y formuló el diagnóstico más duro y verdadero sobre la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y su pandilla de patoteros: “Este Gobierno fue y es parte del saqueo”. Mientras decía algo tan cierto, de la turba aulladora brotó lo que para ellos debía ser el peor de los insultos: “¡española!”, le gritaron. ...
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06 May 2012
Bancos y cuentas
Con la misma insistencia con la que Smiley juraba que no había crisis y que teníamos el sistema financiero más sólido del mundo, ahora Barbie jura que no habrá “banco malo”. Es posible que diga la verdad, pero la cautela es siempre aconsejable. Después de todo, también prometió que iba a bajar los impuestos. La propia idea de un banco malo es un recordatorio de que no estamos en una economía liberal, sobre todo en el mundo financiero. Los bancos son empresas, y tienen cuentas como las empresas. Pero nadie concibe la posibilidad de que la empresa Equis diga: “me voy a quitar de encima esta inversión ruinosa que lastra mi balance, la meteré en una empresa mala, y ya mis cuentas tendrán mejor pinta ¿verdad?”. Esa posibilidad no existe o no debería existir, porque la inversión ruinosa de Equis es algo a lo que deben hacer frente los dueños de Equis, en un abanico de alternativas que van desde la disminución de sus beneficios hasta la recapitalización, siempre que no decidan cerrar la empresa. Pero, si en vez de tratarse de la empresa Equis se trata del Banco Equis, entonces la alternativa del banco malo es contemplada, cuando los activos tóxicos del Banco Equis no pueden ser extraídos de su balance sin que alguien se haga cargo de ellos. Y es de temer que ese alguien sea el contribuyente. Se dirá que hay altern...






