Guerra en Europa
Rusia lanza un nuevo ataque masivo contra Kiev ante la cumbre entre Zelenski y Trump
El Ejército ruso lanza 519 drones y 40 misiles contra la capital ucraniana
Antes de la esperada reunión entre Donald Trump y Volodimir Zelenskia, Rusia mantiene al máximo su presión sobre Ucrania. Al menos 519 drones y 40 misiles apuntaron los barrios densamente poblados de Kiev y su infraestructura energética este sábado, en un ataque que se prolongó durante toda la noche y la mañana.
Mientras los vecinos se refugiaban en los pasillos y sótanos de sus edificios, las defensas antiaéreas locales trataron de minimizar los daños. Al menos 474 drones y 29 misiles fueron interceptados, pero 30 objetivos resultaron alcanzados.
Diversos vídeos captaron cómo al menos uno de los drones impactó en un edificio residencial de gran altura, mientras que se declararon incendios en al menos otros dos inmuebles y ocho más sufrieron daños. Dos personas fallecieron y al menos 32 personas, entre ellas dos niños, fueron heridos. Setenta personas de una residencia de ancianos tuvieron que ser evacuadas, mientras los drones también dañaron el dormitorio de una universidad local y un edificio del Ministerio de Ciencia y Educación.
«Tengo que llevar a mi gato al veterinario para una consulta a las 10. No puedo morir hoy», compartió una residente de la capital ucraniana sus pensamientos durante la noche. Como consecuencia de los impactos en la infraestructura energética, 600.000 hogares se quedaron sin electricidad y muchos tuvieron problemas con la calefacción y el suministro de agua, con temperaturas exteriores bajo cero.

Vladímir Putin y su entorno «no quieren terminar la guerra y tratan de aprovechar cualquier oportunidad para infligir más dolor a Ucrania y aumentar su presión sobre el resto del mundo», reaccionó el presidente Volodímir Zelenski. Si Rusia destruye viviendas, quema hogares y centrales eléctricas incluso en el periodo de Navidad y Año Nuevo, entonces «son necesarias medidas realmente firmes» para obligarla a cambiar de posición, escribió Zelenski antes de partir hacia Canadá y posteriormente a Estados Unidos para reunirse con Donald Trump en su residencia de Florida.
Estados Unidos comprende ahora mejor las «líneas rojas» de Ucrania, declaró Zelenski a los periodistas antes de la reunión, prevista para la tarde del domingo. Ambos lados discutirán las garantías de seguridad que Ucrania necesita para protegerse de una posible nueva agresión rusa si finalmente se alcanza un acuerdo de paz.
La participación de Estados Unidos en la reconstrucción de Ucrania mediante una cooperación económica a largo plazo -con una necesidad estimada de entre 700.000 y 800.000 millones de dólares- será otro tema de conversación, que buscará cerrar las diferencias en las posiciones sobre concesiones territoriales y la central nuclear de Zaporiyia.
Ucrania ha realizado numerosos compromisos y está haciendo todo lo posible por detener esta guerra, pero necesita el apoyo de Europa y Estados Unidos para que Rusia la detenga, subrayó Zelenski.
Para aliviar la presión desde Washington, tras la sugerencia de Donald Trump de que Ucrania podría haber dejado de ser una democracia por la ausencia de elecciones durante la ley marcial, Kiev ha iniciado preparativos para un hipotético plebiscito. Ucrania podría celebrar elecciones presidenciales al mismo tiempo que un referéndum sobre el plan de paz de 20 puntos, indicó Zelenski anteriormente.
Sin embargo, para ello Ucrania deberá superar numerosos obstáculos legales, de seguridad y organizativos. En particular, habrá que garantizar el derecho al voto a unos 7,5 millones de ucranianos que han huido de la guerra al extranjero, así como a un millón que sirven en el Ejército. No será posible celebrar elecciones durante ataques como los del sábado, enfatizó Zelenski, ya que Kiev busca un alto el fuego para asegurar que millones de ucranianos no teman acudir a las urnas.
Rusia insiste en que millones de ucranianos residentes en territorios ocupados o desplazados a su país también participen en la votación, según informó el sábado la Inteligencia Exterior ucraniana a Zelenski. El presidente sugirió que Moscú intentará utilizar esto como argumento para cuestionar la legitimidad del voto.
La posición interna de Zelenski se ha debilitado por revelaciones de corrupción en su Gobierno, pero la mayoría de los ucranianos apoya su postura diplomática y su rechazo a las exigencias rusas que equivaldrían a la pérdida de la independencia en los ojos de muchos. Según una encuesta reciente, el 21,6% apoyaría a Zelenski en unas hipotéticas elecciones presidenciales, frente al 20,9% del popular ex comandante militar Valeri Zaluzhni. En una segunda vuelta, sin embargo, Zelenski sufriría una derrota contundente frente a Zaluzhni, con un 34% de los votos frente al 64%.
En Ucrania prevalece un profundo escepticismo sobre la disposición real de Rusia a detener su guerra, dada la crueldad de sus bombardeos y los persistentes asaltos en el frente. No obstante, Volodimir Zelenski espera que su disposición a negociar y realizar concesiones impulse finalmente a Washington a aumentar la presión sobre Moscú y reforzar el apoyo a Ucrania.