Convento da Provença: durmiendo en un museo medieval
A veces, según se conocen más alojamientos, el viajero tiene una sensación, bastante cercana a la realidad, sobre imparable capacidad de fascinación de la densa red hotelera alentejana. Un ejemplo de ello es el Convento da Provença (www.provenca.pt), en Portalegre, al norte del Alentejo.
Este convento remonta sus orígenes a la baja edad media, Posteriormente, este recinto religioso, allá por el siglo XV, sería rehabilitado por el Obispo D. Jorge de Melo, un más que influyente personaje de la época. En la actualidad, gracias a su propietario, D. Joào Carlos Duarte Guerra Pinto, se han salvado, lo que eran unas ruinas en medio del campo, para convertirse, respetando la historia del lugar y salvando cuanto era posible, en un alojamiento con encanto. Se nota, sólo con conversar con D. Joào Carlos, que es hombre aficionado a la historia y enamorado del pasado de su país. Fueron, nos comenta, dos años de duro trabajo para conseguir que este sueño fuera una realidad. El espacio es, desde luego, único.
De tamaño pequeño, sus 7 habitaciones y dos suites son suficientes para que no encontremos agobios ni ruidos. Estamos en pleno campo, rodeados de olivos, algunos centenarios, y alcornoques. Y, sin embargo, apenas nos distancian quince minutos, o menos, de Portalegre, la mayor de las ciudades de esta zona portuguesa.
Una cuidada piscina para el verano, un salón multiusos, inmejorables paseos a pie, etc., etc. están a disposición del huésped. Sin embargo, debo reconocer que mi cupo de asombro se disparó cuando pude entrar en los salones y el comedor.
¿Imagina el lector lo que supone estar en medio de una de las grandes colecciones privadas de armas de la Edad Media? Cascos, yelmos, armaduras, espadas, lanzas, etc., de un incalculable valor parecen rodearnos en cada pared. Lo bonito, además de verlas e inmortalizarlas con nuestra cámara, es poder conocer la historia de algunas de ellas. Tuve la suerte de recibir aleccionadoras explicaciones sobre lo que se presentaba ante mis ojos. Incluso, apreciar restos de empuñaduras que debieron entrar en batalla (con orificios causados por una bala) o las razones históricos de por qué existían en Portugal armaduras suecas. Hay también, como curiosidad, ejemplos de armaduras y cotas de malla de civilizaciones orientales casi únicas, ya que las pocas que quedan de este tipo están en algunos de los más prestigiosos museos y palacios del mundo.
En definitiva, un sin fin de posibilidades para los amantes de la historia y un pequeño/gran paraíso para los estudiosos de la Edad Media. No es exagero decir que, además de un alojamiento tremendamente recomendable, estamos en un museo que rememora, a través de estas armas y recuerdos, una parte del medievo.
Pero esta capacidad de sorpresa no se queda aquí. Junto a esta impecable decoración medieval se une la existencia de una curiosa exposición que incluye originales trajes típicos de lugares tan distantes entre sí como Madeira, la región portuguesa del Minho o Túnez, antiguos trajes de galas de un diplomático portugués y una bonita colección pictórica.
Para finalizar, comentar que ese ambiente medieval se ratifica con los nombres de las habitaciones. Todos ellas están bautizadas con grandes fortificaciones portuguesas de esta zona. Tales como Marvao, Elvas o Castelo da Vide.
Datos útiles:
Web: www.provenca.pt
Dirección: Monte Paleiros. Ribeira de Nisa. 7300 Portalegre
Tf: 245 337 104 - 913 219 100
E-mail: convento@provenca.pt






















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